miércoles, 27 de abril de 2011

Soledad.

Ya no me asusta la soledad. He aprendido a convivir a su lado, a apreciar esos momentos de silencio que me ha sabido dar. He aprendido a escuchar las palabras que no se dicen. He aprendido a ver los pequeños rescoldos de una felicidad pasada. He aprendido que la soledad puede ser una gran amiga, porque es ella la que está ahí siempre que alguien te falla o te hace daño. La soledad es un pequeño refugio del corazón.

1 comentario:

  1. Bonito modo de ver algo que normalmente nos asusta tanto como la soledad. De veras que me ha llegado este texto :)
    Y es cierto qeu esos momentos de silencio que la soledad nos lega deberían estar más valorados, ya que es ese silencio el que nos ayuda a reflexionar, a ordenar nuestras ideas, a aclarar los sentimientos.

    Un beso <3

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